¿Qué son los sistemas ADAS?

Los sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ADAS por sus siglas en inglés) son sistemas que permiten mejorar la seguridad del vehículo, tanto de cara a sus ocupantes como al resto de usuarios de la vía. Algunos de ellos son capaces de tomar el control del vehículo en determinadas circunstancias para evitar un siniestro o minimizar sus consecuencias.

¿Qué son los sistemas adas?Ante una situación de peligro estos sistemas son capaces de reaccionar en décimas de segundo mientras que una persona, en condiciones normales, puede llegar a tardar entre 1 y 2 segundos en actuar sobre los mandos del vehículo.

Utilizan sensores como radares, cámaras o laser para observar el entorno, procesando la información obtenida gracias a centralitas dotadas de microprocesadores y en algunos casos ayudadas por inteligencia artificial.

El factor humano sigue estando presente en la mayoría de los siniestros. Precisamente, mitigar las consecuencias del error humano son la finalidad de los sistemas ADAS. Según un informe de la Dirección General de Tráfico, los ADAS permiten reducir el riesgo de siniestro en un 57%. Se estima que la implantación en todo el parque automovilístico de sistemas avanzados de ayuda a la conducción podría contribuir a evitar más de 50.000 siniestros al año, 850 fallecidos y 4.500 heridos hospitalizados y un ahorro mínimo, cercano a los 4.300 millones de euros en el gasto público.

Es indiscutible el plus de seguridad que supuso la implantación del ABS o el control de estabilidad, hoy equipamiento obligatorio para todos los vehículos, desde el año 2004 para el primero y del 2014 en el caso de ESP. Los ADAS son un paso más hacia la seguridad en los vehículos, y continuarán el camino iniciado para evitar las víctimas en nuestras calles y carreteras.

Algunos ADAS son ya obligatorios en los automóviles nuevos desde el 2014, como es el caso del sistema de aviso de cinturones desabrochados o el sistema de control de presión de los neumáticos, o desde el 2018, el sistema e-call de llamada de emergencia. Algunos otros sistemas no obligatorios, van tomando lugar dentro del equipamiento de los vehículos, bien porque son incluidos “de serie” o de manera opcional como equipamiento disponible. La tónica general es que los fabricantes vayan un paso por delante de la normativa que hace obligatoria su instalación.

En el año 2012 ya se ofrecían ADAS de manera opcional en vehículos de gama alta, en 2015 – 2016 en vehículos de gama media y actualmente algunos de ellos, como el AEB (Frenado Autónomo de Emergencia), LKS (Mantenimiento activo de carril) o BSD (Detección de vehículos en ángulo muerto) son de serie en gran mayoría de marcas y modelos, independientemente del segmento.

La oferta de los Sistemas de Asistencia a conducción ADAS se va generalizando, el año de lanzamiento del modelo es más significativo de cara a estar dotado de ADAS, que el segmento al que pertenece, no siendo ya patrimonio exclusivo de los vehículos de alta gama.

Las ayudas al aparcamiento están muy generalizadas con la presencia de sensores de aparcamiento o incluso, cámaras traseras en vehículos lanzados al mercado después del año 2015.

Entre los coches más vendidos de este año todavía hay alguno que apenas ofrece ningún sistema ADAS (los que están a punto de cumplir ciclo). Este dato nos indica que todavía existen muchos compradores medios que no tiene en cuenta estos sistemas a la hora de adquirir un vehículo.

La tecnología de estos sistemas continúa avanzando así como los requisitos técnicos y el endurecimiento en las pruebas de evaluación. Además de los ensayos que cada fabricante realiza en sus sistemas, existen evaluadores independientes especializados, como EuroNCAP, que analizan y ensayan la seguridad en los vehículos tanto activa como pasiva, siendo una parte importante de dicha evaluación la dotación, efectividad y limitaciones de los sistemas ADAS.

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