AVAS: los sonidos del silencio

AVAS: los sonidos del silencio

“¿De dónde ha salido este coche?”  De pronto, en la calle, a nuestro lado, nos sobresalta la presencia de un coche tan inesperado como silencioso. Cuando caminamos por una vía pública nuestra vista está siempre alerta, pero hasta la aparición de los coches eléctricos o híbridos no hemos sido conscientes de la importancia del sonido del motor de un coche para alertarnos de su presencia.

Problema para la seguridad

Lo que desde el punto de vista de la contaminación acústica es, sin duda, un gran avance, no lo es tanto desde la perspectiva de la seguridad. Un estudio de la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) señalaba que la probabilidad de atropello de los peatones aumentaba en un 40% con los modelos de coches silenciosos. Por ello, desde el pasado 1 de julio, todos los coches eléctricos e híbridos nuevos que se fabriquen en Europa deberán estar equipados con el Sistema de Aviso Acústico (SAAV) o AVAS, por sus siglas en inglés. El objetivo de este sistema es alertar de la presencia de estos vehículos cuando circulan a baja velocidad.

Requisitos

Este sistema de aviso ha de cumplir con determinados requisitos que han sido fijados por Bruselas, ya que estamos de hablando de una regulación de carácter comunitario. Esta directiva afecta a coches eléctricos, pero también a híbridos convencionales e híbridos enchufables. Este sistema se activará de forma automática desde que el vehículo arranque hasta que alcance una velocidad de 20 kilómetros por hora y también lo hará cuando el vehículo circule marcha atrás.

En cuanto al tipo de sonido que emitirán los coches, la normativa indica que deberá superior a los 56 decibelios (ese es el rango de una conversación), y nunca podrá exceder de los 75 decibelios, cifra que coincide con la máxima fijada para los coches que están equipados con motores térmicos. El sonido ha de ser continuo y, en la medida de o posible, similar al que emite un vehículo de gasolina o diésel. Aunque inicialmente se había contemplado que este sistema contara con un interruptor, de manera que los conductores pudieran apagarlo temporalmente, finalmente la norma prohíbe que se pueda desconectar.

Compositores, ingenieros…

La parte más curiosa de este nuevo sistema de seguridad es qué tipo de sonido han elegido los diferentes fabricantes para integrarlo en los vehículos. Y, aunque parezca increíble, algunas firmas han recurrido a prestigiosos compositores para encontrar el sonido perfecto para sus marcas. Por ejemplo, mientras la mayor parte de las marcas han apostado por crear una “voz” única para todos los modelos, en el caso de un conocido fabricante alemán se ha optado por desarrollar un sonido individual para cada modelo eléctrico.

La complejidad de encontrar un sonido adecuado también ha hecho que los fabricantes cuenten con la colaboración de ingenieros acústicos y de empresas especializas en dispositivos de captación de sonidos (audífonos, micrófonos, etc…). Los sistemas AVAS han tenido que testarse para funcionar en condiciones extremas de temperatura, viento y lluvia. En otros casos, algunos fabricantes han recurrido a compositores musicales: “El sonido de un vehículo eléctrico define su identidad. El sonido debe ser seguro y agradable. Puede sonar futurista y también debe impresionar con su carácter único", explica uno de los compositores responsable del sonido del sistema AVAS de un fabricante alemán.

Las texturas sonoras de la aceleración

En el caso de una marca japonesa, sus ingenieros han ido más allá vinculando tecnología y sostenibilidad: tras investigar sobre el comportamiento de las plantas a la hora de absorber nutrientes, descubrieron que los vegetales eran más eficientes alimentándose bajo ciertos anchos de banda y rangos de frecuencia sonoros. Y esos sonidos son los que, precisamente, han incorporado al sistema AVAS de su marca. Otro compositor de otra gran marca explica que su objetivo era recrear la sensación de asombro a través del sonido y convertir la aceleración en una experiencia.

No todo vale

Independientemente de el origen de la inspiración, lo fundamental en este tipo de tecnología es salvar vidas de peatones. Y no todos los sonidos valen. Una marca tuvo que desechar una de sus primeras opciones al haber elegido un sonido futurista que recordaba al de las naves espaciales de las películas: ¡los peatones instintivamente miraban hacia el cielo!

Parece ser que “poner sonido al silencio” a veces es más complejo de lo que parece, pero si contribuye para salvar vidas, suena especialmente bien.

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